Gustavo Bueno, Nosotros y ellos, Oviedo 1990, 131 páginas

Gustavo Bueno

¿Qué es la filosofía?

El lugar de la filosofía en la educación. El papel de la filosofía en el conjunto del saber constituido por el saber político, el saber científico y el saber religioso de nuestra época

Segunda edición aumentada
Tercera edición (1999)

Pentalfa, Oviedo 1995
Opúsculos El Basilisco
18×10,5 cms · 122 pgs
ISBN 84-7848-488-4
4 €

Responde Gustavo Bueno a la pregunta ¿Qué es la filosofía? Muchos se dan por satisfechos con la respuesta etimológico-psicológica: es el amor al saber. Como si el amor o el deseo de saber tuviera que ser, por sí mismo, filosófico, siendo así que casi siempre el deseo de saber es de índole práctica, tecnológica o científica, y muchas veces frívola curiosidad o curiosidad infantil; y como si la filosofía no fuese también algo más que un mero amor al saber, es decir, como si la filosofía no comportase por sí misma un saber, por modesto que sea.

En cualquier caso, el saber filosófico no es un saber doxográfico, un saber del pretérito, un saber acerca de las obras de Platón, de Aristóteles, de Hegel o de Husserl. El saber filosófico es un saber acerca del presente y desde el presente. La filosofía es un saber de segundo grado, que presupone por tanto otros saberes previos, «de primer grado» (saberes técnicos, políticos, matemáticos, biológicos...). La filosofía, en su sentido estricto, no es «la madre de las ciencias», una madre que, una vez crecidas sus hijas, puede considerarse jubilada tras agradecerle los servicios prestados. Por el contrario, la filosofía presupone un estado de las ciencias y de las técnicas suficientemente maduro para que pueda comenzar a constituirse como una disciplina definida. Por ello también las Ideas de las que se ocupa la filosofía, ideas que brotan precisamente de la confrontación de los más diversos conceptos técnicos, políticos o científicos, a partir de un cierto nivel de desarrollo, son más abundantes a medida que se produce ese desarrollo.

En la medida en que la filosofía no es un mero amor al saber, sino un cierto saber, el filósofo ha de ser, de algún modo, un sabio, dotado de una sabiduría sui generis (aun cuando su contenido no sea, según algunos, muy distinto del de una docta ignorancia). Desde este punto de vista podría confundirse con un majadero todo aquel que se llame a sí mismo filósofo, aunque pretenda justificar su majadería apelando a la respuesta etimológica. Porque filósofo, como sabio -es decir, no sólo profesor de filosofía-, es una denominación que sólo puede recibirse como aplicada por los demás.

La respuesta a la pregunta ¿qué es la filosofía? sólo puede llevarse a efecto impugnando otras respuestas que, junto con la propuesta, constituya un sistema de respuestas posibles; porque el saber filosófico es siempre (y en esto se parece al saber político) un saber contra alguien, un saber dibujado frente a otros pretendidos saberes.

Lo que quiere decir que prácticamente es imposible responder a la pregunta ¿qué es la filosofía? si no es en función de otros saberes que constituyen las coordenadas de una educación del hombre y del ciudadano.

El presente opúsculo intenta responder a la pregunta ¿qué es la filosofía? tal como esta pregunta está siendo planteada, prácticamente, en los debates políticos y administrativos en la España del presente, especialmente los problemas suscitados por los diversos proyectos de reforma de los planes de estudio de la enseñanza secundaria y universitaria. De hecho, el cuerpo principal del opúsculo ha sido redactado como contribución al congreso de profesores de filosofía convocado en Granada en septiembre de 1995. En el apéndice se ofrece al lector una especie de «ajuste de cuentas» con el libro que el autor publicó, hace ya más de veinticinco años, sobre el papel que a la filosofía pudiera corresponder en el conjunto del saber.


Índice

Nota introductoria para la 2ª edición, 9
Nota introductoria (de la 1ª edición), 13

El lugar de la filosofía en la educación
Planteamiento de la cuestión, 15
Primera parte: análisis del enunciado titular en términos de función
I. Determinación de las «variables», 17
II. «Lugar de», 22
III. «Filosofía», 28
IV. «Educación», 50
Segunda parte: discusión de los valores que en función de las acepciones de los términos «filosofía» y «educación» toma el enunciado titular: «El lugar de la filosofía en la educación»
I. El lugar de la filosofía «dogmática» en la educación, 59
II. El lugar de la filosofía «histórica» en la educación, 61
III. El lugar de la filosofía «adjetiva» en la educación, 66
IV. El lugar de la filosofía «crítica» en la educación, 70
Final: tesis propuesta sobre el lugar de la filosofía en la educación, 81

Apéndice: El papel de la filosofía en el conjunto del saber constituido por el saber político, el saber científico y el saber religioso de nuestra época
I. El papel de la filosofía en relación con el «saber político», 96
II. El papel de la filosofía en relación con el «saber científico», 115
III. El papel de la filosofía en relación con el «saber religioso», 119

 

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