Gustavo Bueno, Nosotros y ellos, Oviedo 1990, 131 páginas

Gustavo Bueno

Nosotros y ellos

Ensayo de reconstrucción de
la distinción emic/etic de Pike

Pentalfa, Oviedo 1990
Colección El Basilisco
21×13 cms · 131 pgs
ISBN 84-7848-424-8
7 €

Reconstruye Gustavo Bueno en este ensayo la distinción emic/etic. La distinción propuesta por Kenneth L. Pike entre las perspectivas emic y etic de las ciencias lingüísticas (extendida muy pronto, y no sin protesta de muchos, a otras ciencias humanas) ha alcanzado una gran difusión en los últimos veinticinco años y ha llegado a ser considerada como una distinción fundamental. Es importante constatar que tal distinción difícilmente podría ser aplicada en el ámbito de las ciencias físicas o formales. Sin embargo, y sin contar a quienes rechazan de plano su significado gnoseológico, no todos los estudiosos valoran del mismo modo el alcance de la distinción de Pike. Algunos le otorgan sólo un alcance ocasional, limitado a ciertas situaciones excepcionales. El propósito de este libro es, desde la gnoseología del cierre categorial, llegar a dar cuenta de la diversas posibilidades de desarrollo que el núcleo de la distinción de Pike tiene cuando se le hace jugar en otros contextos, indicando los supuestos ontológicos que estos diversos desarrollos implican. En la introducción, Gustavo Bueno, expone unas definiciones nominales de los términos emic / etic, aclarándolas mediante ejemplos, que transcribimos a continuación:

«No es objetivo de este ensayo llevar a cabo una exposición informativa o erudita de la distinción de Pike o de su historia. Tampoco su objetivo es crítico, cuando 'crítico' se toma en el sentido indeterminado habitual. Este ensayo intenta enjuiciar (críticamente, desde luego) la distinción de Pike desde la perspectiva de la teoría del cierre categorial. Nuestra crítica, por lo demás, resulta ser, antes que una destrucción o trituración, una reconstrucción de la distinción de Pike en el marco de la teoría de referencia.
Presentamos al lector una definiciones nominales de estos términos, acompañándolas de ejemplos, a fin de ponerle delante del material mismo del que va a hablar.
Cuando el lingüista, el etnógrafo, el antropólogo, el historiador dicen intentar el conocimiento de determinadas instituciones, gestas, ceremonias o, en general, contenidos culturales de un pueblo estarían propiamente:

(1) (a) O bien tratando de reproducir esos contenidos culturales tal como se les aparece a los individuos humanos (actores, agentes) que pertenecen al pueblo o cultura de referencia; (b) o bien tratando de reproducir las operaciones que los sujetos agentes de esas gestas, ceremonias, &c. llevan a efecto cuando las realizan. En los casos (a) y (b) se estaría produciendo desde un punto de vista emic. Notemos que las situaciones (a) y (b) pueden darse conjuntamente: al reproducir las operaciones de un carpintero que fabrica una mesa reproduzco la mesa tal como la percibe el carpintero. Aquí la perspectiva emic subjetual se corresponde con la perspectiva emic objetual y recíprocamente. Pero podría ocurrir que una reconstrucción emic subjetual no nos condujese a una reconstrucción objetiva, es decir, podría ocurrir que la imitación de las operaciones de otro sujeto no nos pusiese delante de objetos o configuraciones similares a las percibidas por él.

(2) O bien se está tratando de reproducir, o al menos, fijar las coordenadas, de estos contenidos culturales a partir de factores que acaso no son percibidos como internos por los miembros de ese pueblo, o agente de referencia, sin que por ello (al menos, según la tesis 'eticista') tengamos que abandonar la pretensión de haber alcanzado un mayor grado de potencia en la reconstrucción. Estaremos entonces en una perspectiva etic. También esta perspectiva etic puede referirse solamente a un punto de vista etic operatorio que no nos lleve, sin embargo, a una configuración etic objetual: pudiera ocurrir que nos lleve a una reconstrucción emic objetual a partir de operaciones etic muy distintas de las emic subjetuales, como cuando se reconstruyen fotografías que han sido previamente digitalizadas.

Por lo demás, los resultados de la perspectiva etic desde la que se analiza un contenido cultural dado no siempre resultarán ser diferentes, ni mucho menos contradictorios, con los resultados de una perspectiva emic determinada. Pueden coincidir total o parcialmente; lo que demuestra que la oposición emic/etic no es disyuntiva (un 'dilema', suelen decir los antropólogos) sino alternativa.

Primer ejemplo. Un hispanohablante, considerado desde un punto de vista emic (y en el ejemplo, emic podría parafrasearse: 'desde el interior de la estructura de la lengua castellana'), no percibirá diferencias fon-éticas entre la voz 'real' que aparece en el contexto 'derechos reales' y la misma voz que aparece en el contexto 'decretos reales'; más aún, si nos mantenemos en el horizonte del español, será probable que alguien establezca la 'etimología popular' (es decir, emic) de 'derechos reales' como algo que tiene que ver con los derechos debidos al Rey o exigidos por el Rey. Pero desde un punto de vista etic (aquí, desde el exterior de la lengua española, desde el latín), la semejanza desaparece en el momento de la génesis etimológica (fon-émica) porque la fonética del adjetivo 'real' en el sintagma 'derechos reales' procede del latín res, rei (= cosa), mientras que el adjetivo 'real' del sintagma 'decretos reales' procede del latín rex, regis (= Rey).

Segundo ejemplo. Desde la perspectiva emic de Cristóbal Colón, de los Reyes Católicos, o de quienes apoyaron la empresa de la 'navegación hacia el Poniente', puede decirse que Colón no descubrió América (Colón creyó haber llegado al Cipango o al Catay) y que la empresa no se organizó para descubrirla. Decirlo sería un anacronismo, tanto más grave cuanto que históricamente los motivos que determinaron la empresa colombina actuaron precisamente al margen de América (por ejemplo, actuaron a través del proyecto estratégico de 'coger a los turcos por la espalda'). Pero desde una perspectiva etic, que es la nuestra (la de nuestra Geografía), habrá que decir que Colón descubrió América y podremos fijar en 1992 la fecha del Quinto Centenario del descubrimiento por antonomasia.


Índice

Introducción. Una definición nominal de los términos emic/etic y dos ejemplos, 9
Capítulo 1. Reducción de las cuestiones suscitadas por la distinción emic/etic de Pike al plano gnoseológico, 13
Capítulo 2. Emic/etic: un 'contexto colimador' en el campo de las ciencias humanas, 17
Capítulo 3. Contrapruebas, 31
Capítulo 4. Desarrollos gnoseológicos inadecuados (desde la teoría del cierre categorial) del 'prisma de Pike', 49
Capítulo 5. El 'prisma de Pike' desde la gnoseología del cierre categorial, 65
Capítulo 6. Reconstrucción de la distinción emic/etic fuera del 'prisma de Pike', 89
Capítulo 7. Gnoseología y ontología de la distinción emic/etic, 101
Final. Sobre el concepto de folklore, 109
Bibliografía, 117
Glosario, 121
Indice onomástico, 127

 

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